Unidades de pie diabético y abordaje multidisciplinar en España

El pie diabético es una complicación que puede afectar a las personas con diabetes, calculándose que alrededor de un 15% podrían desarrollarlo a lo largo de su vida, por lo que la prevención es fundamental y uno de los pilares a la hora de evitar esta afección, además de la concienciación sobre los cuidados que se deben llevar a cabo dentro y fuera del hogar. Las revisiones anuales de Podología son una de estas medidas preventivas, ya que el profesional de esta especialidad revisa las extremidades inferiores y evalua el estado de las mismas, pudiendo, en muchos casos, evitar el desarrollo del pie diabético, el cual se produce a consecuencias de heridas que no se detectan a tiempo y / o no terminan de cicatrizar.

Con el fin de mejorar la atención del pie diabético, la Federación Española de Diabetes (FEDE) firmó un convenio de colaboración con el Consejo General de Podólogos de España (CGCOP), a través del cual concienciar sobre la importancia de las unidades de Podología para abordar esta problemática por parte de la administración sanitaria. Con todo esto, se deja patente que el abordaje multidisciplinar del pie diabético en España es una pieza clave a la hora de mejorar la calidad la calidad de vida de las personas con diabetes.

Concienciación y precaución

Por lo que respecta a la concienciación de esta problemática, la clave es la formación y la educación diabetológica de los pacientes y, también, de los profesionales sanitarios, con la finalidad de bien evitar bien facilitar la detección precoz, pues los expertos señalan que hasta un 85% de todas las amputaciones que se producen por esta complicación se pueden prevenir mediante una buena atención sanitaria y cuidados personales.

Estos cuidados por parte del paciente se centran en la revisión diaria de los pies, el uso de un calzado cómodo y de calidad que no provoque deformaciones ni roces y calcetines apropiados, los cuales deben ser especiales para las personas con diabetes, sin costuras y que no aprieten. Y es que, nunca se debe olvidar que los calcetines son la primera protección de nuestros pies por estar en contacto directo con ellos, de ahí que deban escogerse los más apropiados: sin costuras y que no aprieten.