Trasplante celular y diabetes

El descubrimiento de la insulina fue el gran hallazgo para los pacientes con diabetes, hace más de un siglo. No obstante, desde que se dio ese enorme paso hacia una mejor calidad de vida para este colectivo de personas, las investigaciones no han parado de buscar su cura definitiva.

Las terapias actuales para la diabetes tratan de conservar la salud de los pacientes a la larga, mediante el mantenimiento de los niveles de glucosa dentro de los límites normales. Pero ahora, todos los estudios se centran en desarrollar métodos para implantar en el páncreas, a través de intervenciones quirúrgicas, los islotes de Langerhans, las células encargadas de producir insulina.

De este modo, con estos injertos, se conseguiría que la glucosa llegue a todos los tejidos y no se acumule en la sangre; y, lo más importante, se podría evitar no solo la diabetes, sino también todas las complicaciones y patologías que pueden derivar de ella, como enfermedad renal, ceguera o pie diabético, e incluso fallecimientos prematuros.

Mientras llega la cura, la educación diabetológica y las revisiones periódicas son algo imprescindible para la convivencia con la diabetes, ya que con la formación adecuada y con la asistencia a las consultas de los profesionales sanitarios, se podrían evitar las complicaciones mencionadas.