Síndrome metabólico y diabetes

Existen muchos factores de riesgo que pueden agravar la diabetes y generar complicaciones a la hora de gestionarla. El síndrome metabólico se caracteriza por un grupo de trastornos que aumentan los riesgos de sufrir cardiopatías o problemas derivados de la diabetes tipo 2. Y aunque existe cierto grado de origen genético, la mayoría de las veces su aparición se produce por llevar unos hábitos de vida poco saludables. Esta complicación de la salud hace que aumente el riesgo de sufrir un infarto, un ictus o un derrame cerebral, entre otros problemas cardio y cerebrovasculares.

Este síndrome se da, sobre todo, en personas con sobrepeso y diabetes, con una excesiva presencia de grasas como lipoproteínas de baja densidad (o colesterol LDL o “malo”), o los triglicéridos. Aunque también hay mayor riesgo para aquellas personas que llevan una vida sedentaria, sin apenas actividad física, y con una dieta rica en grasas saturadas y azúcares.

La abundancia de grasa abdominal hace que, a la vez, se acumulen lípidos en el hígado, lo que puede provocar hígado graso, que a su vez provoca resistencia a la insulina y aumento de las probabilidades de sufrir hipertensión.

Por tanto, al ser un trastorno que tiene tanto que ver con factores modificables como lo es el sedentarismo, una de las mejores formas de prevenirlo es llevando un estilo de vida saludable, que se adecue a la edad y condición de cada persona, con un aumento de la actividad física y una disminución del consumo de grasas saturadas, alcohol y tabaco.