Diabetes y verano

Con las altas temperaturas propias del periodo estival, el control de la diabetes debe ser más exhaustivo que nunca debido al riesgo de complicaciones por el aumento de los niveles de glucemia a causa del calor.

Por ello, desde FEDE recordamos cada año la importancia de que las personas con diabetes mantengan hábitos que incluyan la hidratación constante, bebiendo al día los dos litros recomendados por los expertos, para evitar episodios de hiperglucemias.

Además, la adherencia al tratamiento es clave durante el verano para no alterar la dieta, el ejercicio físico o la medicación pautada con el profesional médico, por lo que se recomienda consultar con él cualquier tipo de duda o de variación que se quiera realizar al respecto.

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