Alimentación restringida y diabetes

En nuestra cultura, es un hábito fuertemente arraigado el realizar tres comidas diarias con un pequeño refrigerio entre medias. Sin embargo, los expertos sugieren que una alimentación restringida puede ser más beneficiosa para la salud. Concretamente, realizar menos comidas más espaciadas en el tiempo permitiría regular mejor la glucosa en el organismo y prevenir la aparición de patologías como la diabetes y la obesidad.

El estudio, llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Georgia, demuestra que comer con restricciones de tiempo permite al cuerpo relajarse y reducir los niveles de glucosa, lo que a su vez puede mejorar la regulación de la insulina y el control glucémico. El simple hecho de alargar el tiempo entre comida y comida permitiría, además, reducir la ingesta de calorías en alrededor de 330 por día.

Como contrapartida, los expertos advierten sobre los efectos nocivos para la salud que se derivan de algunos de hábitos alimentarios presentes en nuestra cultura. Comer justo antes de irse a dormir, por ejemplo, obliga al organismo a segregar insulina durante la noche, interfiriendo en nuestro descanso y aumentando el riesgo de desarrollar sobrepeso. Del mismo modo, picar entre horas puede llegar a sobrecargar los receptores de insulina del cuerpo, desencadenando resistencia a esta hormona.

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