Nunca dejes de aprender

Educación diabetológica. Escuchamos hablar mucho de ella a pesar de que, en ocasiones, le damos poca importancia, ¿no creéis? En el momento de recibir el diagnóstico de diabetes, ciertamente, nos sentimos abrumados, confundidos y hasta molestos.

Sentimientos que nublan nuestro entendimiento cuando, precisamente, son esas primeras lecciones sobre el cuidado de diabetes a las que deberíamos prestar atención porque la diabetes nos va a acompañar toda la vida. Sin embargo, esas ‘clases particulares’ suelen ser recordadas de manera muy vaga en muchos casos.

Sin la educación diabetológica adecuada no lograremos el manejo óptimo de nuestra diabetes. No sabremos cómo resolver esas situaciones en las que la diabetes se nos presenta y, tristemente, nuestra salud se verá afectada. La formación es un proceso natural del ser humano. Nos educamos en una vasta cantidad de temas y la diabetológica nos sirve para sobrevivir, ejercer nuestras profesiones y nuestros pasatiempos o hobbies favoritos.

Entonces, ¿cómo es que en ocasiones vemos la educación diabetológica como una carga? La educación diabetológica es la mejor herramienta que podemos tener, ya que sin ella ni el último modelo bombas de insulina, ni las insulinas más eficaces van a servir de nada. Sin formación en diabetes no sabrás qué hacer, cómo hacerlo y mucho menos de qué manera resolver problemas cuando las nuevas tecnologías que utilizas dejen de trabajar. El empoderarnos con los conocimientos necesarios de manera continua nos dará seguridad e independencia. Sabemos que el manejo de la diabetes es complejo, pero puede ser mucho menos abrumador, si contamos con las herramientas necesarias.

Tu salud es lo más valioso y, junto con el equipo sanitario que te forme en diabetes, podéis crear un frente completamente preparado ante las complejidades de esta patología. Anímate, conoce todo cuanto puedas de tu diabetes, de tu organismo y nunca dejes de aprender.